Jesús, el niño que no nació el 25 de diciembre
Aunque Papa Noel acapare todo el protagonismo, todavía están los villancicos, los belenes, las postales, y hasta los décimos de Lotería que nos recuerdan que el motivo de la fiesta de la Navidad es el nacimiento de Jesús. Pero no ocurrió así. Fue cosa del Emperador Constantino El Grande, hace unos 1700 años, que, actuando como lo haría un creativo publicitario de esta época, creyó conveniente hacer coincidir el nacimiento de Cristo con la fiesta pagana más multitudinaria y popular del Imperio Romano, el Festival de la Saturnalia, que celebraba el nacimiento de un "nuevo" Sol. Las Navidades del siglo XXI se van pareciendo cada vez más a aquellas bacanales romanas.
Cada familia tenía que elegir un Rey de la Saturnalia, que podía ser un niño, y se le tenía que hacer caso por absurdas que fuesen sus órdenes
Después del 25 de diciembre, empezaba la Sigillaria, dedicada, sobre todo, a hacer regalos a los más pequeños
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