Brian Wilson
Disco navideño
Brian Wilson, líder de la legendarios Beach Boys, acaba de sacar su primer disco en solitario de Navidad, What I Really Want for Christmas. Considerado uno de los genios indiscutibles de la música pop, Brian esconde un tormentoso pasado y una terrible infancia con un padre tirano que le maltrataba física y psicológicamente.

Los demonios de su infancia, la enfermedad mental que padece y el abuso de drogas y medicamentos han
convertido a Brian, de 63 años, en una persona que parece perdida en su
propio mundo y es muy difícil de entrevistar. Recientemente, Andrew
Willen lo intentó para The Times, con motivo de su nuevo disco navideño.
Esforzándose por sacar de la boca de Brian algo más que monosílabos, le
preguntó cómo fueron las Navidades de su niñez. «Tiempos felices».
¿Pero, qué le regalaban para Navidad? «Una bicicleta, un reloj,
cosas guays». Pero, gracias a su padre, su infancia no fue por lo
general felíz. «Me daba miedo. Solía pegarme mucho. Me daba unas
palizas tremendas. Mucho». ¿Y en Navidad era distinto? «Sí, en Navidad
era amable».
Cómo empezó todo
«Mamá y papá se
fueron a México a pasar unas vacaciones y dejaron en casa 250 dólares
para la comida. Pero en lugar de comida, fuimos a comprar instrumentos.
Compramos un bajo, una guitarra y una batería.», contaba Brian Wilson a
Larry King. Brian tenía entonces 19 años. Dennis y Carl, sus hermanos,
15 y 14, respectivamente. Los otros componentes de la banda eran su
amigo Al Jardine, que tenía 19, y Mike Love, su primo, de 18. Nunca
antes habían cantado ni tocado juntos.
Así, en el comedor de su casa, Mike y Brian escribieron una canción titulada Surfin.
Al volver de las vacaciones, su padre no reaccionó como esperaban, sino
que sonrió al oír la canción: «Yo pensé que iba a decir, "¡Entrad en el
baño, vais a recibir un azote con el cinturón!" Solía hacer eso
siempre, ¿sabes?», comentó en aquella entrevista.
Brian Wilson escribió la mayor
parte de canciones del grupo, las producía, las cantaba, hacía los
arreglos, ... Y lo más curioso de este genio de los "chicos de la playa",
es que jamás había hecho surf , detestaba el mar y no le gustaba ir de
gira con los Beach Boys.
Smile: «Una sinfonía adolescente para Dios»
Hace casi 40 años, Brian tenía casi terminado un álbum que iba a
titular Smile. Él mismo lo describió como «una sinfonía adolescente
para Dios». Iba a ser su obra maestra. Pero Wilson cayó en 1965 en una
crisis nerviosa de la que salió con dificultad. El proyecto se quedó a
un lado y se convirtió así en el disco no editado más famoso de la historia
del pop.
El año pasado, Brian publicó por fin Smile y las
críticas fueron inmejorables. Sobre el
escenario, dicen, se podían ver las huellas de tantos años de alteración mental, en la debilidad del compositor.
Brian sufre depresión desde muy joven y le han diagnosticado una
enfermedad esquizoafectiva. Ha pasado muchos meses postrado en la cama a causa de
profundas depresiones, sin que ello le impidiese seguir componiendo o escribiendo nuevas
canciones. Ahora sufre recaídas mucho más leves, aunque está sumergido en un casi contínuo estado de ansiedad y dice que sigue oyendo voces. Contó en el programa de Larry King que
esas voces casi siempre le repiten lo mismo: ¡Te vamos a matar! ¡Te vamos a matar!
Melinda Ledbetter, esposa de Brian desde 1995, opina que los graves
problemas emocionales de Brian tienen su origen en la infancia, en parte
por cuestiones genéticas (su padre, Murray Wilson, también era depresivo) y en parte por formar parte de una familia tan desestructurada.
El psicólogo Eugene Landy
En 1975, Marilyn, su primera esposa (con la que tuvo dos niñas), buscó un psicólogo para que le ayudara. El doctor Eugene Landy ha pasado a formar parte de la biografía de Brian como una de sus peores influencias. Durante nueve años, vivió las 24 horas del día con
Brian, le medicó con fármacos muy fuertes, y tomó las riendas de su vida, incluyendo las musicales y
empresariales, en las que centró sus propios intereses personales.
Brian se convirtió en una especie de prisionero de Landy. «No me permitió
llamar a mi familia o amigos durante nueve años», decía Brian en el
programa de Larry King. «Me tenía tan drogado, que no
podía hacer más que obedecerle».
Después de varias denuncias por parte de la familia y de la banda, finalmente,
al psicólogo le retiraron la licencia para ejercer su profesión, y Brian
quedó "liberado" a principios de los 90.
Después de su éxito con Smile y su nuevo matrimonio, Brian dice haber vuelto a nacer. Pensaba retirarse, despedirse con ese álbum tan esperado, destinado a ser su obra póstuma, pero dice que ha
cambiado de opinión. Después de comprobar cuánto le aprecia el público
y cómo respetan su trabajo, cosas que él desconocía, dice haber rejuvenecido 20 años. Vive
en Los Angeles con su mujer y sus tres niños adoptados, sobrelleva las controladas apariciones de su enfermedad y disfruta de sus escasos momentos de paz interior.
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