KINDSEIN
Cuando el niño era niño...

Friday September 22, 2006

Cambio de sitio

Nos mudamos. A partir de ahora, estaremos en:

http://www.kindsein.com/blog

Permalink

Thursday August 24, 2006

Vacaciones


Este blog, y todo lo que lo rodea, está de vacaciones, cerrado, hasta nueva orden. Estaremos en la imagen de arriba, por si alguien nos busca.
Permalink

Tuesday August 01, 2006

Padres con carnet por puntos (I)

Esta mañana, una mujer paseaba con su niño por la calle de un pueblo de Murcia. Los termómetros marcaban 41ºC. La mujer era joven y obesa y le caían chorros de sudor por la frente. El niño, de unos dos años, iba subido en un quad de juguete, de esos que van con baterías y hacen bastante ruido.

La mujer perdía la calma por momentos al ver que el niño no apretaba el acelerador todo el rato. «¡Aprieta de una vez!», le iba gritando con cara de cansancio y de asco. «¡Que te digo que aprietes!». La mano se le iba hacia la cabeza del niño peligrosamente, para soltarle un guantazo.

Si hubiese carnet por puntos para los padres, le habrían quitado por lo menos tres... 

Permalink

Avispas y sequía

Este año, animados por el hecho de que si se eliminan avispas a principios de la primavera se evitan cientos de ellas en el verano, colocamos pronto nuestra fantástica trampa antiavispas descubierta por azar el año pasado: el agua con gel al aroma de romero. A principios de la primavera, allí estaba la piscina roja con agua y jabón y allí empezaron a caer por decenas cada vez que se reponía.

Sin embargo, este verano el calor arrasador ha convertido nuestra trampa en algo inútil. Hasta hemos bromeado diciendo que hemos creado avispas mutantes con el jabón.  Este año, las avispas son más abundantes que nunca y mucho más agresivas. Aunque siguen cayendo diariamente de 100 en 100 en el cebo jabonoso, sus ejércitos no parecen "acabarse" nunca. Y nadie tiene una solución. 

Permalink

Friday July 07, 2006

Feliz desconexión

Por fin se ha acabado el curso. Nos vamos de vacaciones. Ojalá fuese a una playa como la de arenas blancas, limpia, serena y vacía. Pero, ¿acaso existe? Las que yo conozco tienen colillas en el suelo, y una máquina pasa cada mañana para tratar de limpiar toda la porquería que dejaron los humanos el día anterior. Y eso que estamos en una comunidad que vive principalmente de su turismo. Pero prefiere gastar el dinero en millonarias esculturas de cartón —para quemar en una noche, entre chiringuitos de embutido y sangría— y ahorrar en otras cosas como la limpieza de las ciudades o los frenos automáticos para los trenes del metro.

Feliz desconexión. A la vuelta, reintentaremos eso de devolver los comentarios al blog.

Como dice Arguiñano: Mucho cuidado por la carretera, y... los niños, ¡siempre atrás y bien atados!

Permalink

El sueño



Hace unos años soñé con una playa como la de arriba, vacía y de arena blanca. La historia transcurría en tres escenas que eran tres épocas de mi vida: la infancia, la adolescencia y la madurez.

Infancia. Era por la mañana. Había un grupo de niños jugando con un paracaidista de juguete. Lo lanzaban al aire una y otra vez, y no lograban que el paracaidas se abriera. Yo sabía hacerlo, lo había hecho cientos de veces, pero  me daba vergüenza acercarme a ellos. No les conocía y yo era muy tímida. Decidí meterme en el agua. Y, una vez dentro, me sentí como si estuviese en brazos de mi mamá, tranquila, protegida, segura. Pero parece ser que me estaba ahogando, porque, cuando volví en mí, estaba rodeada por los niños de la playa que me gritaban asustados porque creían que me había ahogado.

Adolescencia. Era medio día. Yo quería nadar, pero el agua estaba llena de gente y no podía avanzar entre ellos. Todos eran adultos, menos yo. Y ninguno de ellos iba vestido apropiadamente para estar dentro del agua, o sea, con bañador, como yo, sino que iban con su atuendo diario: había mecánicos con mono azul, hombres de negocios con traje y maletín, .... Todos estaban de pie, representando su papel, sermoneando, la mayoría de ellos. De repente, empezaron a marcharse del agua. La playa se había convertido en un enorme muro de cemento gris con una empinada y estrecha escalera metálica por la que iban subiendo, uno tras otro. Había un niño entre ellos, y se oyó a alguien decir «Que se calle ese niño».

Madurez. Estaba anocheciendo. Yo estaba con alguien —parecía una amiga— y nos encontramos, tirado sobre la arena, al paracaidista de juguete. Pero era de tamaño real, de carne y hueso. Yo estaba profundamente enamorada de él, aunque mi vida real no parecía tener nada que ver con aquel paracaidista. De hecho, estaba casada con alguien. Yo trataba de lanzarle una y otra vez hacia arriba. Era un deber para mi hacer que cayera como es debido, con el paracaidas abierto, suavemente. Pero no podía, era demasiado pesado para mi, y se desplomaba una y otra vez contra el suelo...
Permalink

Friday June 30, 2006

Gatos que se parecen a Hitler


Hitler Cats!: un blog dedicado a los gatos que se parecen al dictador.

Permalink

Monday June 19, 2006

Mensaje de error



Hay más mensajes aquí.

Permalink

Thursday June 15, 2006

Toneladas de spam

Este blog está en el punto de mira de los casinos de Las Vegas. Ignoro el motivo, pero si los comentarios no estuviesen "bloqueados", sólo de ayer tendríamos alrededor de 800 mensajes de spam —webs de póker, ruleta, blackjack, apuestas, ...— diseminados al azar por los posts de Kindsein de 2004-2006. Y habría tenido que ir quitándolos a mano, uno a uno. Da miedo. En un par de semanas, dejaremos el pasado archivado en este paquete y nos trasladaremos a otro lugar donde se pueda dialogar sin miedo a esa gentuza de los spamers.

Permalink

Wednesday May 24, 2006

Evolución

Permalink

Monday May 15, 2006

Spam

Los comentarios de este blog se han bloqueado para evitar otra terrible avalancha de spam como la del pasado fin de semana. Se buscará una solución para volver a activarlos. De todas formas, tus comentarios siguen siendo bienvenidos. La dirección a la que puedes enviarlos está arriba a la derecha. 

Permalink

Wednesday May 10, 2006

Licenciada en Maternidad

Debería de existir una carrera universitaria llamada Maternidad. Además de una excelente formación en el arte y la ciencia de educar a los hijos, las diplomadas recibirían becas y ayudas del Estado para sus propias investigaciones y ampliaciones de estudios y de progenie.

Tener hijos estaría tan bien visto como ahora lo está el tener un doctorado en el funcionamiento de las gónadas de determinado molusco endémico del Mediterráneo. Tener un hijo sería un "oficio" muy respetado al que habría que dedicarle el máximo de horas. Sería estimulante, creativo, fascinante, ... Estaría siempre de moda. Y las "investigadoras" podrían optar al Nobel.

Gracias a esta titulación, tener hijos no sólo no estaría reñido con el deseo de la mujer de ejercer una profesión sino que sería estimulante. La condición de madre subiría de nivel y las madres recibirían todo el reconocimiento social. Por supuesto, las mujeres seguirían optando a otras licenciaturas, ingenierías, ectétera, pero los hijos de éstas no pertenecerían a la categoría A.

Eso de la categoría sería importante para ejercer ciertos empleos. Los hijos pertenecientes a la categoría A tendrían absoluta preferencia en puestos de política, medicina, medio ambiente, y, por supuesto, enseñanza. Aunque, el sistema educativo no se parecería en nada a lo que hay hoy. La fuerte competitividad obligaría a los colegios a ofrecer la mejor oferta y los profesores se irían pareciendo cada vez más a los sabios griegos.

Tener hijos estaría visto como un campo de estudio en permanente expansión. Las madres diplomadas estarían suscritas a foros, newsletters, boletines,... Y habría miles de publicaciones serias sobre infancia y educación. No sería un asunto para aficionados, o para probar suerte.

Y los niños se contemplarían entonces como individuos valiosos que hay que cuidar y respetar, porque todo el mundo sabría que en el futuro estarán sólo ellos, y no nosotros, y que de ellos depende el futuro de la Tierra.

Es obvio que también existiría la otra versión de esta carrera universitaria, Paternidad, que al principio se vería como algo rara, con un porcentaje muy bajo de alumnos masculinos. También habría todo tipo de cursos y másters de 100 horas fuera de la Universidad. Pero los hijos de padre y madre titulados en esta materia serían los ciudadanos de primera categoría, que tendrían, en principio, capacidad para gobernar el mundo.

Permalink Comments [1]

Wednesday April 26, 2006

Hola y adiós

Una de las profesoras de Ana sabe desde hace tiempo de la existencia de este blog y de Kindsein.com. Y, hace unos días, me encontré con una simpática sorpresa: en la puerta de clase habían colocado un expositor con algunas publicaciones. Un cartel decía: «Para padres. Leer y devolver». Había entre los papeles algunas copias grapadas de las portadas de Kindsein.com, según la profesora, para que los padres de la clase lo conozcan. Gracias.

Aquella única muestra de Kindsein desapareció, así que repuse yo con algunas copias más. Hoy, una abuela de habla alemana se acercó directamente a Kindsein, pero al ver que estaba en español volvió a retroceder, supongo que decepcionada.

Me ha dado la sensación de que pocos o ningún padre mira el nuevo expositor. La mayoría lo esquiva, como si fuese un mueble vacío, y algunos se acercan a él como si les fuese a picar. Quizás es sólo una falsa impresión, y cuando yo no lo veo se arremolinan a su alrededor. Quizás están pensando en traer recortes de prensa o nuevas publicaciones. Quizás la semana que viene, como en el cuento de La Castañera, el expositor está a rebosar y se crea un flujo de comunicación y de intercambio entre los padres.

Pero va a ser que no.

Incluso cuando escribes para una publicación de gran tirada, tienes la certeza de que poca gente va a leerte. Tu trabajo sirve, básicamente, para envolver bocadillos. Pero las publicaciones on-line son un reto mucho mayor, aunque más interesante, sobre todo en un país sin cultura de Internet donde está todo por hacer. ¿Qué es lo que a la gente le gustaría leer en Internet y cómo? Creo que todavía está por descubrir.

Kindsein recibe la mayoría de audiencia vía Google. Hemos tenido visitas desde lugares remotos: Ottawa, Kista, Stayton, West Branch,... Y más de la mitad son de latinoamérica. Bienvenidos todos.

Y ahora, la despedida. Kindsein vuelve a desaparecer hasta el próximo martes. La semana próxima volveremos con las pilas cargadas y Kindsein resurgirá de su letargo como el Ave Fenix de sus cenizas.

Permalink Comments [3]

Sunday April 23, 2006

Reset

No fue un abandono del blog, sino una especie de escapada en estampida. Han sido dos semanas de desconexión total en todos los sentidos: ni Internet, ni televisión, ni teléfono (perdí el móvil, cosas del subconsciente), ni prensa, ... En nuestro rincón de retiro sólo había campo, viento, juegos de mesa junto al fuego, bailes «con música fuerte», ... Ha sido como hacer un "Reset", un reajuste del cerebro. Ana se ha comportado como suele hacer cuando no va al cole, o sea, con normalidad, con tranquilidad. Qué bueno es eso del descanso, de las siestas, del despertar natural, sin horarios, ... Y parecía que crecía mucho más deprisa. Más de una vez he estado a punto de decirle —como en la película Parenthood— «no hablas como una niña de cuatro años» (como si yo supiera cómo tiene que hablar una niña de cuatro años). Tampoco ha moqueado en dos semanas y no tiene ni un sólo morado en las piernas. Mañana volverá a la pequeña lucha de poderes, de porrazos y de infecciones:  al mundo "real".

Permalink

Wednesday March 08, 2006

Ellos también votan

Este medio día he visto a un grupo de jubilados de los muchos que vienen a esta zona a pasar unos días. Eran tres parejas de andaluces que parecían sacados de Omaíta. Entraron al tranvía gritando y uno de ellos contaba chistes sin parar. Los demás, y también él, reían a carcajadas como si fuesen a explotar de tanta gracia que les hacían. Yo no conseguí ni esbozar una sonrisa, más bien lo contrario. Uno de los chistes era así:

«A un niño le pegan un guantazo en el colegio y vuelve corriendo a su casa. Le dice a sus padres: "Pedro me ha pegado y me ha llamado maricón". Sus padres le contestaron: "Pues devuélvele el tortazo". Pero el niño dijo: "Es que es tan guapo..."

Miré al que contaba los chistes para ver qué aspecto tenía. Estaba colorado de tanto reírse, y empezó a explicar el chiste. «Le daba igual que le pegaran, porque decía que era guapo...» Y seguía riendo, y riendo, haciendo botar su redonda barriga sobre el asiento del tranvía. Llevaba unas gafas de montura metálica incrustadas en los mofletes y su ropa parecía almidonada.

Después, se pusieron a hablar del buffet libre del hotel donde estaban y de cómo uno de ellos atacaba los platos. Y seguían riendo y molestando con su ruido.

Ellos también votan.

Permalink Comments [9]


Para los niños, para los que tienen la suerte de convivir con alguno de ellos y para los que todavía guardan uno dentro de su viejo cuerpo.

Publicidad
Niños
Referencias
Archives