KINDSEIN
Cuando el niño era niño...

Tuesday August 23, 2005

El misterioso Hombre del Piano ha roto su silencio



«¿Vas a hablar hoy con nosotras?», le preguntaban las enfermeras cada mañana sin obtener respuesta. El viernes pasado decidió contestar: «Sí, eso creo». Se quedaron atónitas. Se trataba del misterioso Hombre del Piano que llevaba en el hospital psiquiátrico desde el pasado abril sin decir palabra. La prensa había contado de él que lo encontraron paseando por una playa inglesa elegantemente vestido, con la ropa mojada como si fuese el superviviente de un naufragio, sin documentación, sin hablar ni una palabra, con la mirada perdida. Lo llevaron a un hospital y sólo se comunicaba a través del dibujo y tocando al piano de forma magistral. Desde entonces ha estado ingresado en el Hospital The Little Brook, en Dartford (Kent), sin que nadie lograra identificarlo. «Desde que dibujó un piano en el papel donde los médicos esperaban que hubiera escrito su nombre, el muchacho pasa las horas sentado ante el teclado», decía el 20 minutos en un artículo de abril. «Si le dejan, a veces se pasa varias horas al piano.»

Ayer, el tono de la prensa cambió. El Daily Mirror subtitulaba: «Se creía que era un genio de la música que había perdido la cabeza, que había tratado de quitarse la vida para retirarse a un mundo de silencio... pero en realidad es un gay alemán que engañó a los médicos y que apenas sabe tocar una nota». Según relata este respetuoso diario británico, el viernes pasado decidió contar que había perdido su empleo en París y que después viajó al Reino Unido con el tren Eurostar. Había cuidado enfermos mentales, de los que copió el comportamiento. Cuando le encontraron —en una carretera de la isla de Sheppey, al sur del condado de Kent— estaba tratando de quitarse la vida. Añaden que no sabía tocar el piano, que, en realidad, sólo aporreaba la misma nota una y otra vez. Ya ha sido dado de alta y ha vuelto a su país natal.


Al periódico inglés parece que le ha defraudado mucho que el joven no sepa tocar el piano y que encima sea gay y alemán. Hay muchos periodistas, como se puede ver, a los que les hubiese gustado escribir novelas de ficción y fantasía, pero algunos otros hubiesen preferido el oficio de verdugo.

Permalink

Comments:

Post a Comment:

Comments are closed for this entry.

Para los niños, para los que tienen la suerte de convivir con alguno de ellos y para los que todavía guardan uno dentro de su viejo cuerpo.

Publicidad
Niños
Referencias
Archives