KINDSEIN
Cuando el niño era niño...

Wednesday December 14, 2005

Princesas a los cuatro años

A Ana nunca le había gustado el color rosa, ni llevar falda, ni le preocupaba combinar colores, y mucho menos medias, que ni sabía que existían. Antes de llegar a este colegio, solía vestir como un "niño travieso", jeans, pelo largo suelto, camisetas rojas, que era su color favorito,...

Supongo que era influencia mía porque es como visto yo. Desde el día de su nacimiento, me negué a comprar ropita de niña rosa y la niña iba siempre de blanco o azul (porque ahí acaba el triste surtido de ropa para los que acaban de llegar al mundo). La comadrona se echaba las manos a la cabeza el día del parto: «Siempre he deseado poner una ropita rosa a una hija mía, pero no pude. ¡He tenido cuatro niños! ¡Y tú ahora me traes ropa azul!»

El caso es que ahora Ana ha entrado en un estado de princesitis que aturde. Y parece que en su clase todas las niñas piensan igual. Habrá sido un contagio generalizado.

Todo tiene que ser rosa y hay una especie de muestreo matutino de ropa entre algunas de ellas que a mí me no me hace mucha gracia: «Mira lo que llevo! Mira qué falda! Mira mi cinturón de purpurina! Tú no eres princesa!», le dijeron a Ana un día. «Sí soy princesa». «No, no lo eres, ah, ah». (Seguro que Leticia Ortíz piensa en esos mismos términos.)

El otro día fui a una excursión con ellos, como "madre voluntaria". En el desayuno, oí que una niña le decía a otra: «Lidia no es princesa porque lleva pantalones»

¡Tienen cuatro años! ¿Como lo han hecho los de Walt Disney y los de Barbie? ¿Alquien se ha fijado en que este año hay princesas hasta en el Calendario de Adviento? En el de Ana no hay un Belén, sino Blancanieves, la Bella, la Cenicienta y la Belladurmiente. Han aparecido varias revistas en el mercado para Princesas con regalitos (siempre rosa). ¿Será cosa de Maria Isabel, y su Antes muerta que sencilla? Hay anillos de princesa en la panadería y zapatillas de deporte con purpurina rosa. 

En cualquier caso, prefiero el princesismo que el comportamiento en el otro colegio. Había niños violentos que soltaban unos tacos de aquí te espero. Y las maestras no hacían nada para remediarlo. Y eso también era contagioso. En este colegio no hay nada de eso. Este colegio, en Infantil, es como el país de las hadas... Supongo que a la vuelta de las vacaciones las cambiarán de grupo y se disolverá el marujeo. Eso espero.

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Comments:

Lo tenemos claro con la influencia del "grupo de amigos/pares/compañeros", como se quiera llamar. Es poderosísima. Y da igual que en casa no vean TV, no reciban ninguna influencia sobre "princesas Disney" (productos que, por cierto, ya llevan unos años en el mercado) o sobre vestiditos rosa. Da igual: lo ven en sus compañeros, con quienes quieren/tienen que estar, y es suficiente para que les imiten.

Una de mis dos gemelas llegó el otro día diciendo que quería ponerse pendientes. Ninguna de ellas las lleva, en gran medida porque como nacieron prematuras nos dio mucha pena agujerearles las orejas tan pequeñitas. Pero, claro, son las únicas sin pendientes y, tarde o temprano, querrán dejar de ser distintas. Todo muy natural.

Sobre todo esto, quizá te/os interese esta anotación: http://wonkapistas.blogspot.com/2005/11/por-qu-los-padres-pueden-influir-muy.html

Posted by Wonka on December 14, 2005 at 03:34 PM CET #

Los cuatro años es la edad en la que se debe de empezar a contar a los niños algunos “cuentos de hadas”, sin embargo hay una gran diferencia entre que te cuenten un cuento y verlo en una película. En una narración el niño se está imaginando a cada uno de los personajes, y si aparece una princesa, seguramente ésta se representará en su mente como la imagen con la que aprendió a decir princesa, es decir la primera que conoció, y el cuento pasará a ser suyo, porque cada niño en relación a sus conocimientos ira formando las ilustraciones de éste.
Sin embargo, cuando vemos una película no podemos imaginar, sólo podemos tragarnos los dibujos que quieren que adoremos, y que en el caso de disney están completamente estereotipados y las princesitas siempre son muy guapas, con cintura de avispa y grandes vestidos. Además, como ya habéis comentado, el problema no son sólo las películas, sino todos los productos que se venden gracias a ellas y que se rigen por unas características fijas, como el color rosa para todo lo que tenga que ver con la princesa de la historia.

Posted by Sheila on January 12, 2006 at 11:41 AM CET #

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Para los niños, para los que tienen la suerte de convivir con alguno de ellos y para los que todavía guardan uno dentro de su viejo cuerpo.

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